Y el tiempo pasa

Y el tiempo pasa

 

 

 

 

Y te dicen:  “Tienes que cambiar, sigues igual.” Y tú te dices… “siempre hago lo mismo, tengo que cambiar.

Entonces… ¿Qué cambias?, ¿cambias lo que quieres, lo que necesitas?

O ¿Cambias lo que tú piensas que deberías cambiar?

O lo que es infinitamente peor ¿lo que piensas que los demás piensan que deberías cambiar?

Bueno… Te dices: “Me voy a aceptar como soy, al fin y al cabo es lo que muchos gurús del desarrollo personal dicen. Me voy a        si algo hago mal pues… me acepto, me perdono, suelto y sigo.

¿Te suena esto a “Cuando peques reza 3 avemarías y serás libre?” porque a mí sí.

El aprendizaje es importante, el que me llevo de esta situación es importante. Cómo podría hacer esto mejor es importante. El propósito de enmienda es lo más importante. Así vamos avanzando.

Esta es una reflexión personal y lanzada al mundo. En absoluto es mi intención hablar de política, fútbol o religión, temas tabúes para hablar en ventas (palabras textuales de un ex jefe).

Si es mi intención hablar de los desafíos y los retos del cambio.

Partiendo de la base que todo es cambio, que todo y tod@s estamos cambiando continuamente ¿Qué parte de ti es la que necesita cambiar?

Si tú, tú que me estás leyendo:

Tú tienes tu parte profesional, tu parte pareja, tu parte deportista, tu parte amiga, tu parte madre, padre etc. etc.

¿Cuál es la parte que necesitas desarrollar, evolucionar, cambiar? ¿Qué parte de ti mism@ es la que te está causando insatisfacción? Quizá no lo sepas, quizá lo que necesites es conocerte más. Lidiar con la insatisfacción no es fácil y menos si lo que te la provoca no lo tienes todavía identificado.

Por eso para mí el primer paso es el autoconocimiento. Si no sabes que te hace sonreír… ¿Cómo lo vas a hacer?

Segundo: Saber qué es lo que quieres cambiar y tomar consciencia o ser consciente de que realmente quieres cambiar.

Tercero: Para qué quieres cambiar, la finalidad, encontrarle el sentido al cambio.

Cuarto: Identificar las emociones implicadas en ese cambio es necesario porque ello te ayudará a darte cuenta de tus limitaciones, resistencias, bloqueos internos y fortalezas.

Quinto: Concreción. Identificar, establecer metas y plan de acción. Así, aumenta tu confianza.

Sexto: Puente al futuro. Ecología. Es bueno para mí, es bueno para los demás.

Séptimo: Compromiso, comprométete contigo mismo hasta lograrlo.

Octavo: Hábitos. Lo hago paso a paso, día a día todos los días.

Noveno: Integración. Lo tengo integrado en mí y es mi forma de vida.

“Uffff se me hace un mundo, muchas cosas veo ahí” dijo una amiga cuando le enseñé esta entrada. Y yo me pregunté: ¿Realmente ella quiere cambiar y está dispuesta a materializar ese cambio o se queda en un sueño, en un ya lo haré cuando tenga tiempo o algunas otras excusas?

¿Conoces la parálisis por análisis? ¿Mejor hecho, que perfecto?

No existe más momento que ahora, no seré más joven que ahora, no habrá más momento perfecto que el ahora y ahora es el momento del cambio, si sabes que es lo que quieres… claro.

Contáctame y hablamos

 

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