Y TÚ ¿Qué eliges? - Angela Pinero
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Y TÚ ¿Qué eliges?

 

Era un día perfecto para la excursión. Un bonito día en el que los cuatro fuimos a pasar el día a la montaña.

Cuando íbamos a regresar al pueblo donde estaba el coche, nos dimos cuenta que se habían acabado las reservas de agua. Delante de nosotros quedaban 8 Km de ruta bajo un sol abrasador de finales de junio.

Empezamos a andar, íbamos juntos apenas sin hablar hasta que los niños empezaron a quejarse de la sed. Apretamos el paso, estábamos empapados en sudor.

Mi pareja y mi sobrina mayor empezaron a ganar terreno y les dije que se adelantaran, mi hijo tenía 8 años entonces.

Al cabo de un rato él ya no podía más y estaba lloriqueando, yo le animaba a seguir y le decía lo valiente que era, como un héroe.

Quedaban solo unos minutos para llegar al pueblo, ya lo veíamos a lo lejos  y entonces vimos el coche, mi pareja venía a por nosotros.

Mi hijo se puso súper contento al verlo y en ese momento yo tomé una decisión.

Por señas le dije a mi pareja que conducía el coche que diera la vuelta, que se fuera, y él lo hizo.

Mi hijo no daba crédito, “Se va” “¿Por qué le dices que se vaya?” me gritó.

Yo le miré y le dije: “Cariño, llevamos más de 7 Km andando, quedan solo unos pocos minutos.

Lo más fácil sería subir al coche pero yo no quiero llegar en coche después de todo este esfuerzo, quiero que lleguemos andando como hemos estado haciendo hasta ahora. Vamos a llegar andando hasta el final, como los héroes, nosotros podemos”.

Y lo hicimos.

Llegamos al pueblo y al bar en el que nos estaba esperando una maravillosa jarra de agua fresca.

Mi hijo estuvo mucho tiempo recordando esa anécdota y como pudo andar  tooodo ese camino con tantos grados y sin agua. Él se veía como héroe, se sentía grande y poderoso y estaba muy orgulloso de sí mismo.

¿Qué opción escoges tú ante un reto que supone un esfuerzo? ¿Te subes al coche o sigues andando hasta el final?

Hay veces en la vida que nos encontramos  cansados y hartos. Queremos llegar al final como sea y el camino entonces se puede bifurcar en dos:

Una carretera en la que puede parar cualquier vehículo, y quizá ahí es cuando tiramos la toalla y fatigados nos subimos a un coche, dejamos que otros nos lleven a la meta por el camino que ellos quieren y al bar que ellos quieren.

O

Un camino más estrecho en el que los vehículos no entran, tenemos que seguir a pie.

Llegamos al final con esfuerzo y muy satisfechos porque lo hemos logrado, porque hemos alcanzado nuestro propósito por nuestro propio pie, acompañados o solos, animándonos, con coraje, claridad, foco, determinación y persistencia.

Esto sirve para todo. Si quieres hacer deporte, si quieres adelgazar, si quieres cambiar de trabajo….

¿Llegas al final, te quedas a medio camino o eliges que te lleven?

Ve por el camino donde tú quieres ir.

Si te quedas a mitad de camino con cualquier “excusitis” es porque quieres.

Es tu decisión.

“Es que es muy difícil, es que no tengo fuerza de voluntad, es que no estoy preparada, es que soy mayor, es que….”

Si, si,,, Te entiendo, yo me contaba también mis historias.

Piensa en todas las cosas que has superado en tu vida, seguro que tienes un montón.

 

Recuerda una,UNA.

Quizá al principio pensabas que no lo podrías superar o hacer o sencillamente no creías posible que ESO fuese para ti.

¿Lo has hecho? ¿Lo has conseguido? ¡ENHORABUENA!

Y con esa experiencia en mente contesta:

·         ¿Qué hiciste en aquel momento que te pueda ser de utilidad ahora?

·         ¿Qué fortalezas TUYAS fueron las que te permitieron lograrlo?

·         ¿Qué recursos propios internos necesitarías AHORA para poder llegar a lo que quieres             conseguir?

Piensa en esos recursos, LOS TIENES, en algún momento de tu vida han salido, si no… ¿Cómo hubieras podido reconocerlos?

Ahora con tus fortalezas y tus recursos internos presentes, ELIGE.

Tanto si tu elección es subirte al coche como si quieres acabar el camino llegando por tu propio pie, se consciente de que vas a  estar donde tú has elegido estar. Libre albedrío.

NOSOTROS SOMOS LAS DECISIONES QUE TOMAMOS Y LAS QUE NO TOMAMOS, porque no decidir también es decidir.

Nuestro futuro lo construimos con las decisiones que tomamos en el presente.

“Cada decisión que tomamos nos transforman en lo que somos, constituyen la vida que elegimos y de esa forma somos lo que pensamos, lo que elegimos pensar y lo que elegimos hacer”.

                                                                                        Erich Fromm.

 Si quieres que te lo cuente yo pulsa aquí  ver vídeo

 

Ángela Pinero Lucas



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